Arquímedes


"Dadme un punto de apoyo..."

Introducción: Arquímedes (287-212 a. de n.e.)

Arquímedes fue probablemente el más grande de los genios matemáticos de la antigüedad, quien supo combinar su enorme capacidad teórica con un vasto conocimiento técnico, lo cual le permitió mantener a raya a los ejércitos romanos que sitiaban la ciudad de Siracusa, batalla en la que utilizó innumerables inventos y artificios mecánicos que sembraron terror entre los invasores. Infortunadamente su ingenio no fue suficiente para detener por completo al comandante romano Marcelo (cuyo nombre habría desaparecido de la historia si no hubiera sido por este episodio), y uno de sus soldados mató al matemático cuando éste estaba absorto en sus cálculos y no entendió que una sabia orden militar vale más que cualquier teorema.

No pocas veces Arquímedes sorprendió a sus coterráneos al lograr proezas como la de arrastrar un buque hasta la costa por medio de aparejos impulsados con la simple fuerza de sus manos. Ante el asombro de las gentes llegó a proclamar: “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”.

Más allá de ser un enunciado sobre palancas y polipastos, éste que puede parecer un reto insolente y algo exagerado, nos da la oportunidad de cavilar si no sería más bien un llamado que aleccionara a sus conciudadanos sobre el alcance del pensamiento humano capaz de poner en juego grandes poderes si puede contar con un soporte firme y confiable.

Tal vez, por lo contrario, lo dijo para dejar al descubierto la ausencia de esa verdad absoluta, de esa piedra fundacional, que se pudiera convertir en la base de todo lo demás, de manera que conocerla sería algo así como tener un poder omnímodo que llevaría a quien la poseyera al dominio del universo, pensamiento que no deja de ser el sueño de algunos.

En cualquiera de esos dos casos, o en el de la interpretación literal del enunciado, se percibe un encadenamiento entre los instrumentos y el propósito, proporcionado por el estudio de la naturaleza que es el fundamento de la pesquisa científica y tecnológica que hoy concebimos como uno de los mayores logros de la humanidad, a la vez que uno de los mayores peligros, cuando no dimensionamos correctamente el alcance de aquello que conocemos. Es posible que pretendamos mover el mundo sin tener un punto de apoyo válido y confiable, tal como sería la previsión certera de las consecuencias de nuestras acciones.

Por todas estas razones hemos escogido el nombre de nuestra página web, arquimedes.red, y como lema de ella las primeras palabras de esa enigmática sentencia que nos lleva a reflexionar sobre la validez de nuestros pensamientos y nuestras acciones y pone de presente la inmensidad de nuestro desconocimiento del universo.

Queremos invitar a los visitantes de este espacio a un recorrido sobre muchas preguntas de interés cuyas respuestas pueden ser presentadas de una manera didáctica y lo más sencilla posible, sin perder por ello la seriedad que su estudio merece. Deseamos desde este rincón de la red poderles proporcionar y solicitar puntos de apoyo atractivos y accesibles para la búsqueda del conocimiento y el descubrimiento en temas de las disciplinas físico-matemáticas y afines, puestos al servicio de la gente, con el objeto de facilitar desde nuestra perspectiva y en nuestro campo de trabajo el bienestar de aquellos a quienes podamos tocar, convencidos de que sólo hay felicidad cuando una sonrisa colectiva se propaga.

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